Jones's profileDEBIL ES LA CARNEPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
DEBIL ES LA CARNEhttp://anacroniade7vidas.blogspot.com/ 6/16/2009 ¿De donde son los viajeros?
¿De donde son los viajeros? que llegan taciturnos a mitad de la noche subterránea y negra
¿de quien vendrán acompañados? entre sollozos cautos manteniendo su mirada fría mirando a lo lejos
¿de donde vendrán, a donde quieren llegar? no todos vamos al mismo lugar a veces vamos a donde no queremos a donde no debemos
¿la de cosas que habrán visto en sus viajes? tantos pasos sobre la misma tierra aun no se decir te amo nadie me lo ha explicado solo el sentido de las palabras más no su significado
¿a donde irán los viajeros? que rumbo seguirán sus pies se disiparán en el cacofonía de la borrasca para no verlas más
como mis recuerdos aquellos que van y vienen que no son compartidos que no mueren viajeros compartidos de una historia común.6/15/2009 Palabras
La niña al otro lado se levanta con la luz en su ojo derecho mientras en algún lugar un continente despierta con el peso del sol sobre sus parpados
y vuelve a escaparse
no tiene tiempo para detenerse le agradan los abrazos sin horario pero le cuesta tanto mantener los brazos en alto
y teme tanto al dolor
la mujer del otro lado se sacude los restos de los amores del ayer los tira por la borda en su barco de papel
me lo ha dicho otra vez olvida mi nombre me inventa uno nuevo para volverlo a olvidar
y bien poco quiere acordarse
no se ha dado cuenta que al otro lado espero por ella
solo soy palabras que juegan en el viento viene de un lugar lejano sin arrastrar nada en las plumas
y se va tan lejos de este mundo
extraño pensé que estaba a mi lado hace tan solo un momento creo que ya hace un día o un mes o un año o toda la vida. 3/2/2009 DimeHoy mire alguien que se parecía a ti,
como desee que fueras tu." Dime amor mío
que encuentras de malo cuando al pensar en ti voy dejando a un lado mi nombre todos los días en las mañanas quietas cuando el sol es anónimo no olvido el efecto de tus manos entre las mías ensayo cientos de planes para hallarte por la calle casualmente y percibir el sonido de tu voz llamándome en mi fiebre te distingo repetida mil veces internamente en mis ojos ahuyentando sombras por eso te sigo por eso no olvido dejame insistir para llegar a ti quiero saber como puedo conseguir entrar en el secreto que es tu manera de amar. 2/12/2009 Nos perdimos
Nos perdimos así tan sorpresivamente como perder la licencia o la cita con el dentista
nos perdimos lenta e inexorablemente como no encontrar la palabra adecuada como el talento mal comprendido
nos perdimos así como el cazador pierde a su presa como olvidar la cuenta o como la redundancia de estas palabras
nos perdimos así sin pensar en mañana porque pocos piensan a futuro como perder de nuevo lo que ya se había encontrado
que extraño es mirar pasar la vida en otros ellos también se irán perdiendo como ya lo hemos hecho tú y yo. 1/21/2009 Hay penas.
Hay penas que nacen para llevarse a solas sin hacer ruido para quedarse solitarias y calladitas en un rincón hacen solo señas de vez en cuando mientras sostienen en la espalda una daga
se confortan de vez en cuando inundando tenuemente la sangre con eso que se llama conmiseración
hay penas que germinaron para ser lloradas por unos cuantos se sientan a un lado cubriéndonos con su túnica para no parecer pájaros empapados mientras navegan en los mares que han creado
se quedan ahí sentadas enredando los recuerdos tirados por el piso como armando recortes de lo que ya fue de lo que no volverá
hay penas que brotaron para ser vistas por todos no tienen pausa ni dan tregua alguna son fuertes e inundan todos los espacios que hay en el subconsciente
arañan las paredes del cerebro con sus garras afiladas neutralizando lo que encuentran a su paso como si no hubiera nada mas que buscar
no hay mañana dice galopando en caballos negros como si fuera parte de su naturaleza el acabar con la esperanza humana
no tengo donde guardar ahora el corazón y las manos solo poseo por ahora todo lo que hay en mis ojos es tan solo pena. 10/16/2008 Medusa
Tengo en casa un gato viejo, que ya no sale de noche, se la pasa confundiendo ratones con bolas de estambre. En una de las paredes cuelga la imagen de un paisaje nevado, tal vez sea Alaska, pero no estoy muy seguro. Junto a esa misma pared hay un escritorio, donde el cajón superior derecho tiene inservible la cerradura. Dentro hay un mapa de la ciudad, algunas cartas y una fotografía con dedicatoria. Hay también un reloj que marca las cinco menos cuatro y al fondo hay una piedra desgastada por el mar, desprende arena creando una playa artificial. Pero ni el gato, no la imagen, ni el cajón, el mapa, el reloj, la piedra y el mar, sienten algo, el que lo percibe soy yo. Hoy al salir por la mañana me encontré con los ojos de la medusa, y me ha venido siguiendo, metiéndose a mi casa. Vaga erráticamente por las habitaciones, con sus ojos brillantes. La cama permanece tibia, aun sin tender, me dice que no me recordaste y te perdiste en esta ciudad. ¿Aun te complicas la vida? La medusa me arrastra, tira de mis tobillos, no la miro a los ojos, tengo miedo de ella y de mí. Por eso mi lujuria me santifica humanamente, no pretendo corromper a nadie, sino admirar la belleza de los cuerpos convertidos en piedra ocupando etéreamente su lugar en el espacio. Basta ya de vivir de la imaginación, dando formas innecesarias a lo que hay bajo la ropa, muera la decencia, los roces indiscretos, la doble moral siniestra. Nada me llevare cuando me vaya, si acaso los recuerdos tenues. Si miraras la ventana me verías pasar, no es estar mal de la cabeza, pensar en otra piel, es el modo que tiene la carne para recordar mientras buscamos nuestra historia de amor. Metidos en el fogonazo mental los brillos de color se amplifican, me impactan, lo que me significa volverme piedra. Si, tal vez sea Alaska. 10/13/2008 El hombre que no sabia que hacer.
Había una vez un hombre que no sabia quehacer. Se pasaba horas y horas dando de vueltas en su casa porque sentía que por más que hiciera no llegaba nunca a ningún lado. Algunas veces se preguntaba si acaso no de tanta vuelta podría llegar al centro de la tierra o con un poco más de fuerza en un momento verse inesperadamente rodeado de chinos. Pero después pensó que no solo era exagerado, sino que de igual manera no sabría como hacerles entender que el había llegado desde el otro lado y sobre todo el método tan inusual que había ocupado. Se dio cuenta que igual no sabría que hacer. Escuchaba todos y cada uno de los ruidos provenientes de la calle, podía contar los pasos que tardaban en cruzar el frente de su casa, podía saber solo con el sonido si era anciano, hombre, mujer o niño. Muy probablemente lo mas pesado eran las noches donde le asaltaba insomnio, el sonido del insomnio era aterrador, porque el cansancio ubicado en su cuerpo y la duda lo envolvía tan fuerte que alejaba su mente. Creía firmemente que dormir era un acto de encerrarse en si mismo, de crear su mundo, un mundo donde las respuestas siempre fueran mas fáciles de hallar. En su imaginación se veía a si mismo combatiendo en Jerusalén contra miles de moros de ojos rabiosos o caminando por las calles de roma, conduciendo en automóvil deportivo, con una bufanda blanca ondeándose con el viento. Pero llegaba el amanecer. Su mente y su cuerpo seguían agotados, aletargados. Solía caminar con el peso del tiempo en los hombros, usando su traje negro, amorosamente planchado. Buscaba respuestas a preguntas ocasionales. Se sentaba en los cafés a mirar a la gente pasar, sintiendo como pasaba el líquido por la garganta, para encontrar preguntas, para perder respuestas mientras se queda con la sensación de no saber que hacer, esperando que se detuviera el cronometro, esperando la explosión. Había una vez una mujer sentada, arrullando palabras, peinando memorias. Cuando de pronto estallo la bomba de la duda, disloco sus emociones. Todo se veía tan extraño, no sabía que hacer, la explosión había cubierto varias cuadras a la redonda. Al mirar los rostros de los demás, veía la duda inundando los ojos. Se puso de pie, temblando. Miro muy despacio a su alrededor, el café estaba hecho pedazos. Sobre una de las sillas, estaba un traje negro, sumamente limpio, como si alguien hubiera estallado sin romper un traje amorosamente planchado.
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